Marketing Tradicional
Junio 13, 2008Como prometido, aquí va un caso de marketing clásico real que ni Enríque Dans! ;-)
Situación: Noche sevillana. Tiempo ha, cuando la botellona era una fiesta totalmente asentada en todas las ciudades en España, un anciano tuvo una idea deslumbrante.
La masificación de plazas y calles era tal que alrededor de éstas se concentraban miles de personas. En ese momento, y cada noche siguiente, se empezó a ver la silueta de un viejecito portando una gran bolsa de plástico negra. Repleta. Repleta de cacahuetes.
El eslogan, en este caso, respondía al cántico de: “Cacahuetes Repugnantes! oiga! no se pueden comer! asquerosos!”
Dicho anuncio publicitario en dicha aglomeración de personas jóvenes con ánimo y ganas de guasa, provocaba cada noche el éxtasis comercial del anciano. En pocos minutos vendía absolutamente todo. Por lo tanto, aquí podemos comprobar como la estrategia de marketing funcionaba a la perfección. Totalidad de ventas de productos, creación de valor añadido en la marca (todo el mundo adoraba al viejecito) e incluso colaboraciones mercantiles (de vez en cuando la gente, ademas de comprar el producto, le invitaba a una copita, que éste aceptaba con gusto).
El vendedor supo perfectamente adaptar una campaña publicitaria a una situación determinada con un exultante éxito comercial.
Se creo inclusó una filosofía de marca que el anciano defendía a capa y espada. Es decir, no se limitaba a venderlos e irse, sino que ampliaba sus funciones a relaciones públicas e incluso servicio al cliente: Una noche cierto amigo se dirigió al anciano y en tono jocoso, le increpó “abuelo! estos cacahuetes están buenos!”, a lo que el vendedor respondió ” niño no digas tonterías! esos cacahuetes tienen cocodrilos y tigres de bengala dentro! están repugnantes! hombre por favor!”. Hay que decir que tras dicha disputa llegó la paz sellada con copita de whisky.
En fin, como podemos observar en la vida diaria existen ejemplos prácticos a los que podemos aplicar todo tipo de conocimientos. Desde aquí animo a que los lectores cuentes sus experiencias.
Un saludo a todos, en especial al querido viejecito de la Plaza del Pan de Sevilla, que tantas noches nos facilitó cacahuetes a las hordas hambrientas. Feliz fin de semana!